Conversación, no guiones.
Si un cliente tiene que adaptarse a la máquina, la máquina ha fallado. Dicanta está hecho para entender a la gente tal como habla de verdad.
Unimos inteligencia artificial, tecnología de voz y experiencia en restauración para mejorar el día a día de tu negocio. Empezamos por el teléfono: un asistente que entiende la conversación, consulta tu carta y transforma la llamada en un pedido claro para cocina.

En catalán, «dic» significa «yo digo». «Canta» es lo que hace una voz cuando todo fluye. El cliente lo dice, y el pedido llega a cocina tal como lo ha dicho.
Si un cliente tiene que adaptarse a la máquina, la máquina ha fallado. Dicanta está hecho para entender a la gente tal como habla de verdad.
Cada mejora empieza escuchando a quien está en la cocina y en la barra.
Solo facturamos por los pedidos que llegan a tu cocina. Si no te traemos negocio, no debería costarte dinero.
Hecho para restaurantes de Cataluña y España, hablando catalán y castellano desde el primer día.
Cuéntanos cómo es tu restaurante y te mostraremos a Dicanta respondiendo con tu propia carta.